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La Generación M: Al borde del un nuevo cambio

viernes 11 de abril de 2008 | categorías: , , | 0 comentarios -- da clic aquí para dejar el tuyo

Hoy me tocó dar una plática bastante diferente a la que estoy acostumbrado.  Resulta que los chavos de la carrera de Tecnologías Computacionales del Tec de Monterrey Campus Juárez (mi "alma mater") hicieron un evento llamado El Congreso con la finalidad de atraer a más chavos (y chavas, claro, si no qué chiste) de las prepas y secundarias locales hacia las carreras de "sistemas".

Aparentemente algunos de ellos habían leído mi blog y me enviaron un correo para invitarme a participar como expositor, lo cual se me hizo un honor.  Se siente medio raro regresar a la escuela de donde te graduaste para "enseñar algo".  Pero cuando me dijeron que la audiencia serían principalmente lepes de preparatoria comencé a ponerme un poco nervioso.  Después de todo, han pasado casi 10 años—a ver díaganlo: "uuuuuuuuuuuuu!"—desde que dejé de dar clases, y no me paraba a hablar enfrente de un grupo de esa edad.  Mi mente inmediatamente comenzó a dar vueltas: "Demonios, ¿de qué les puedo hablar? ¿De qué manera puedo encontrar un tema donde tengamos algo en común, y que hable de tecnología?" 

Pensándola un poco más caí en cuenta que muchos de estos chicos, son modelo 90 o más reciente—osea que nacieron después de 1990—lo cual me hizo sentir más ruco todavía porque yo soy setentayquíhúbole.  Mientras más lo pensaba más me era evidente que hay un a brecha entre esta generación y la mía.  Comencé a recordar cómo era el mundo cuando yo tenía la edad de ellos—hace 15 años más o menos—y cómo había cambiado el mundo desde entonces hasta ahora, hasta que me cayó el veinte: "¿y por qué no hablar precisamente sobre eso?".

Así que eché un poco de alucine este fue el resultado.

Generación i

La i es de internet.  Esta es la generación a la que creo que pertenezco.  En ella incluyo a las personas que eran adolescentes durante los pricipios de la década de 1990 y que nos tocó, por un lado, ver el nacimiento del internet—sí ya sé que el interné existía desde los 70s y 80s pero no fue sino hasta los 90s que el Web lo trajo a las masas ¿verdad?—y por otro lado presenciar cambios históricos a nivel mundial como la caída del comunismo.

 

Aún recuerdo ver en la televisión cómo derribaban el muro de Berlín.  Recuerdo ver también en la T.V. los tanques en Rusia mientras intentaron el golpe de estado contra Gorbachev y sentirme triste porque leí su libro sobre la perestroika y el glasnost.  Recuerdo la caída, país por país, de la cortina de hierro en Europa y también la primera Guerra del Golfo Pérsico donde una coalición de países decidió luchar contra Saddam Hussein.

Para cuando tuve edad de entrar en a la carrera en 1994, el mundo entero parecía enamorado de nuevo con el capitalismo y la apertura de mercados.  México llevaba poco que había firmado el TLC y en el Tec hasta inventaron carreras nuevas como la de Lic. en Comercio Internacional.  También por aquellos tiempos el internet comenzaba a salir de las escuelas y a entrar a los hogares.  El Tec, que hasta entonces había sido el único ISP de Cd. Juárez, le dejó eso a compañías como Infolink (si mal no recuerdo)—¿se acuerdan cuando tenían que pagarle a alguien y marcarles por teléfono con su módem para estar "en línea"? ¿No? Chin.

El caso es que se respiraba un ambiente de apertura.  En el lado tecnológico esa actitud comenzó a reflejarse en movimientos como el de Open Source.  Las personas comenzaron a colaborar a pesar de las grandes distancias gracias a la red que ahora cobraba vida.  Estábamos en plena "globalización 1.0", como lo describe Thomas Friedman y el mundo se estaba aplanando.  El internet había fomentado la globalización y la globalización ayudó al crecimiento de la red.  Por supuesto que ese momento no me dí cuenta de lo que ocurría porque estaba inmerso en él.  Para cuando me gradué de la carrera en 1998, "eso del e-mail" y de trabajar a distancia se había vuelto bastante común. 

Generación M

La M es de móbil, es decir un pochismo deformado mío de mobile phones, también conocidos como teléfonos celulares.  Esta es la generación que en estos momentos está en la adolescencia.

Cuando comencé mi plática, abrí con una pregunta: "¿Cómo sería tu vida... sin tu celular?"  Hubieran visto la reacción.  Fue una exclamación colectiva de auténtico horror: "¡Ay NOOoooo!", jejeje. "¿...sin Google? ¿...sin el Internet? ¿Qué música escucharías? ¿Qué sería diferente?"  Y ya cuando habían parado la oreja puse una diapositiva que decía: "Así era el mundo hace apenas 15 años".

A veces creo que no se le ha dado crédito a la impacto que han tenido los celulares—y sí, yo también considero que son odiosos y ojalá no los hubieran inventado, pero pues ni modo ya ganaron.  "En mis tiempos..."—como dicen los viejitos—los únicos que traían celulares eran los narcos y la gente de muuuucha lana.  Eran esos horrendos ladrillos Motorola que les duraba la pila una hora y podían se utilizados como arma de defensa personal.

 

Hoy en día parece que los chavitos nacen con el celular en la mano.  He visto niños de 7 y 8 años—entre ellos algunos de mis sobrinos—con celular propio, lo cual me parece absurdo, pero es la realidad.  Todo tipo de vagancias y mal comportamiento es videograbado con su teléfono para subirlo a YouTube.  Para ellos se ha convertido en una extensión de su persona.  Algunos de ellos incluso se identifican con su celular, lo cual es en verdad preocupante. 

Esto está ocasionando cambios interesantes.  Por ejemplo, todos esos mensajitos de texto—y la flojera que causa tener que teclearlos, supongo—están ocasionando cambios informales y deformaciones al español escrito.  Una conversación típica podría ser:

—Ke rollo?
—No ps nada
—Vas a ir al cine vdd?

Este tipo de deformaciones también están creciendo por el uso de mensajería instantánea (Messenger, Google Chat, Skype, etc.).  Cuando intento platicar con una de mis sobrinas por Messenger, a veces me dan ganas de darle un sape virtual y decirle: "¡escriba bien, no sea payasa!", pero me las aguanto.  Estos programas, también los están acostumbrando a que ahora se puede tener conversaciones de video o voz internacionales gratis o a muy bajo costo.  En otras palabras, la dimensión de la distancia comienza a cambiar.  El mundo no solo es plano sino que comienza a encogerse.

Una característica más que se me ocurre sobre la generación M es que, los chicos de ahora están (¿mal?)acostumbrados a tener las cosas on-demand, es decir, cuando ellos quieren y como ellos quieren.  Si quieren música, se van a iTunes, o BitTorrent o <inserte aquí la herramienta de piratería de moda>, la bajan y listo; ya no están limitados por la música de la radio o los discos en la tienda del mall.  Si quieren un libro es cuestión de pedirlo por Amazon o similares y obtenerlo.  ¿Aburrido? Solo "prende" YouTube y puedes perder horas enteras viendo todo tipo de tarugadas; ya no están limitados a lo que ofrece la tele.  La palabra clave, supongo, es opción.  Ahora tienen más opciones que nunca.  Lo cual quizá es bueno y malo a la vez.

Por otro lado también se pueden observar una serie de cambios y situaciones sociales interesantes.  Una de ellas me la apuntó Alex Briseño: los hijos de los dueños de muchas empresas están comenzando a tomar las riendas.  Es decir, un empresario que hoy tiene 50-60 años y que puso su negocio propio ahora está dándole el control a su hijos para que se hagan cargo.  Estos "hijos de dueños" son de la generación i, y no se sienten intimidados por la tecnología, lo que es más, lo ven como algo favorable, algo que trae un valor agregado.  Si alguna vez se han dedicado al negocio de vender "sistemas" se habrán quizá dado cuenta que con excepción de empresarios con mucha visión, la mayoría de la generaciones anteriores percibían esto como un costo, no como algo que les pudiera ayudar a ganar dinero.  Los "hijos de dueño", sin embargo, no solo no tienen problema con esto, sino que te buscan para que les hagas un sistema.  Eso a su vez comienza a cambiar la dinámica de la competencia en muchos ámbitos.

Combinado con la maduración de la globalización 2.0, el inicio de la 3.0 esto está permitiendo que los David comiencen a competir con los Goliat.  La Cola Larga está comenzando a esparcirse.  Dos ejemplos locales son que en Cd. Juárez, en los últimos 6 u 8 meses, Cablemás comenzó a competir con Telmex en telefonía; Volaris e InterJet, dos aerolíneas de bajo costo comenzaron a competir con Aeroméxico.

Pero con todas las maravillas de la tecnología hay otra cosa que está ocurriendo: está creciendo la brecha digital, el digital divide.  Es decir después de darte cuenta que el internet es maravilloso y que el acceso a la información es una necesidad porque uno como individuo está compitiendo con personas de todo el mundo, la siguiente pregunta inevitablemente es "¿y qué hay de los millones de mexicanos que aún viven en extrema pobreza? ¿Cómo sobreviviran en este nuevo mundo?"

Desgraciadamente no hay respuestas alentadoras.  La única manera de competir es a través de la educación y de ofrecer algo más.  En otras palabras, no competir en la maquilada de las cosas o de la información—siempre habrá mano de obra más barata en un país más desesperado—sino competir ofreciendo las cosas que requieren de más coco, de más intelecto. Seguro, un ingeniero hindú o chino de sistemas promedio sale más barato que yo, pero ninguno, de todos los que conozco y con los que he trabajado tiene la misma capacidad que yo.  Y no es por ser arrogante, simplemente les ha faltado cayo y colmillo.  No significa que no haya ingenieros competentes en otros países, significa que esos ingenieros no son de bajo costo.  Incluso eso está cambiando claro, al punto que en 10 años quizá estemos hablando de otros países.

Esta es una realidad difícil de aceptar.  Aunque hay que mencionar que sí hay algunas personas haciendo algo concreto al respecto.  Proyectos como el de Una Laptop Por Niño (OLPC) están tratando de atacar este tipo de problemas, pero la tecnología en sí es una solución insuficiente.

Generación W

La W es de wireless.  Esta generación serían los hijos de la generación M, nacidos quizá unos 15 o 20 años más en el futuro.

Si todo progresa como hasta ahora, más temprano que tarde la idea de las redes inalámbricas a nivel ciudad o región se harán realidad a través de cosas como WiMAX o mesh networks.  En otras palabras para entonces ya no estarás atado a tu casa o tu restaurante favorito para estar conectado.  Esto no solo dará a pie a dispositivos más sencillos y a la vez sofisticados—¿imaginas el iPhone del futuro?—sino que haría el sueño de OLPC una realidad.

Una vez liberados de los cables, estos niños podrán asimilar información y tecnología de manera casi instantánea.  De hecho, la idea de adiciones bio-tecnológicas al cuerpo humano no está completamente fuera del rango de posibilidades.  Imagina que en lugar de cargar un dispositivo como un celular o tableta inteligente que te brinda información, ésta esté integrada a ti.  Una red inalámbrica ubicua y un "chip" integrado podría darle la capacidad a los niños de este siglo de comunicarse y compartir información pseudo-psíquicamente en una red verdaderamente P2P.  Piensa en los Borg, de Star Trek, pero no tan feos y con independencia de acción.

¿Todavía suena como ciencia ficción?  Considera que en unos 15 años seguramente habrá avances significativos en la nanotecnología y que según algunos expertos para el 2029 también habrá tanto el hardware como el software necesario para tener inteligencia artificial a nivel humano.  Supon que se retrasen algunos años, el doble aproximadamente, y esto no se de sino hasta mediados de siglo.  Los niños de la generación W estarán apenas entrando a la adolescencia.

Sin embargo hay cosas que podrían descarrilar todo esto.  Conflictos globales persistentes, como la actual guerra en Irak podrían llevar a un des-aplanamiento del mundo y a que se vuelvan a cerrar las fronteras, regresándonos a la era Reagan.  Simplemente consideren algunos de los argumentos de los actuales candidatos demócratas a la presidencia de EE.UU., Barack Obama y Hillary Clinton.  Ambos han expresado que quieren re-negociar el TLC.  Entre eso, y el muro—perdón, "barda"—fronterizo que tan insistentemente y están construyendo, no inspira precisamente un ambiente de apertura para el futuro.  Siguiendo esta línea de pensamiento, no es tampoco descabechado pensar en un Great Firewall estadounidense o europeo modelado después del de China.  Si esto llegara a ocurrir y regresáramos a un mundo cerrado, la humanidad en mi humilde opinión, se estaría dando en la torre de motu proprio.

Pero todas estas son meramente posibilidades.  Lo bonito del futuro es que aún no está escrito, ¿verdad?

El Carlos en un mundo plano

viernes 12 de enero de 2007 | categorías: , , | 2 comentarios -- da clic aquí para dejar el tuyo

Continuando con el tema del post anterior...

Me puse a reflexionar un poco sobre algunas experiencias propias, y creo que no estuve consciente del aplanamiento del mundo porque desde el principio estuve inmerso en él:

  • A los 15 años (circa 1993), siendo un lepe de preparatoria, llegué a tirarle rollo a una morrita que estaba en Francia por BitNET. Ese mismo año hice una presentación de la escuela sobre las expediciones del Viking a Marte usando imágenes bajadas por FTP de la NASA (esto fue en la era pre-Web, apunta de comandos de UNIX).
  • En el primer proyecto de desarrollo que trabajé después de salir de la carrera al "mundo real", nuestro cliente estaba en Phoenix, Washington y Nueva York. Nosotros en Juárez. Los sysadmins en Colorado Springs. El DBA desde algún rancho de esa misma región en medio de la nada; durante una teleconferencia de pronto oimos un ruido extraño y él tuvo que disculparse diciendo "perdonen, mi caballo acaba de meter la cabeza por la ventana".
  • Cuando ocurrió el ataque de las torres gemelas, me enteré porque una de las gerentes del lado del cliente con la que me llevaba bien me lo contó por AOL Instant Messenger. Los teléfonos estaban saturados.
  • En la época en la que se me ocurrió andar de Project Manager, me encargué de administrar proyectos de infraestructura de redes en donde los ingenieros que hacían el diseño técnico estaban en Canadá, yo en Cd. Juárez, y los que hacían la instalación del equipo en Plano, TX o donde el cliente estuviera--Argentina, Brasil etc.
  • Durante un proyecto bastante grande, que involucraba mover el call center de soporte técnico de Dell (el cliente) para Latinoamérica de algún otro país a la Cd. de México, yo estaba en la línea durante la llamada que se organizó para la implementación ya que mi parte era el proyecto del firewall. Acabé de traductor (y tutor casi) porque los ingenieros en la Cd. de México estaban teniendo mucha dificultad para entender las instrucciones del cliente para echar a jalar la aplicación Web que se necesitaba. Todo esto mientras Dell y otra tercer de EE.UU. que participó en el trato, estaban en la llamada monitoreando la situación.
  • Cuando anduve probando suerte en Nueva York, conocí en Manhattan a un chavo que resultó ser el presidente de Adelantus, Inc. Ellos están basados allá, pero tienen un centro de desarrollo en la Cd. de México. Después de regresar, me aventé una que otra liebre para sus clientes pequeños de NY, estando yo acá en Juárez.
  • Actualmente estoy en un equipo de desarrollo en donde algunos miembros del equipo están en Michigan, otros en Vancouver (Washington). Yo estoy en El Paso/Juárez. Mi Project Manager está en Austin (Texas) y mi lider técnico y cliente están en Salem (Oregon). Tres de ellos son hindúes y uno es chino, así que nuestras juntas telefónicas grupales siempre son entretenidas (a veces me pregunto ¿en realidad estamos hablando todos inglés?). Algunos de los apellidos de mis compañeros no puedo ni pronunciarlos.
  • Mis planes actuales incluyen el mudarme de nuevo a Nueva York y trabajar desde mi casita. A final de cuentas, el cliente nunca me ve cara a cara, y no le importa en realidad de qué ciudad hago check-in de mi código. Mientras esté disponible y me pueda llamar por teléfono cuando se le ofrezca... ¿cuál es el problema?

¿Y tú? ¿Cuáles son tus experiencias en un mundo plano?

El mundo se está achatando

jueves 11 de enero de 2007 | categorías: , | 1 comentarios -- da clic aquí para dejar el tuyo

La primera vez que escuché sobre el libro The World is Flat, fue hace como año y medio. Sin embargo, en los últimos meses lo vi mencionado varias veces por distintos invitados en uno de mis programas favoritos (bueno, de los pocos que se me antoja ver cuando llego a encender la TV cada venida del Papa). Así que intrigado, finalmente lo compré y comencé a leerlo.

A grandes razgos, el libro trata sobre el impacto que la tecnología de información está teniendo no sólo sobre los negocios, sino la sociedad en general y qué se necesita para no quedarse atrás.

Hay un resumen de los capítulos hecho por el mismo autor aquí. ¿Quieres una cita cura de esa página? (intento de traducción mía):

"Pero seguí yendo hacia el este hasta que llegué a México. Una de las cosas que comencé a hacer fue preguntarle a las personas, dígame ¿cuándo descubrió que el mundo era plano? Así que le pregunté a algunas personas del Banco Central de México y me dijeron, fue hace un par de años. Como sabe, el Santo Patrón de México es la Virgen de Guadalupe. Hace como un año descubrimos que se estaban importando de China estatuillas de la Virgen de Guadalupe. Cuando eres es un país manufacturero de bajo salario y estás importando tu santo patrón de China, tu mundo es plano."

Apenas acabo de terminar el primer capítulo, y debo admitir que me han estado asaltando ideas y preguntas sobre lo que todo esto significa para México, porque temo que aquellos "en el poder" en realidad no estén poniendo atención a las implicaciones de la "globalización 3.0".

Hemos entrado en la era de las maquilas de información. Ya no solo se está moviendo el trabajo de procesamiento de materiales a donde la mano de obra es más barata, sino el trabajo de procesamiento de información. Esto ciertamente no es nuevo (mi primer trabajo a los 16 años fue como capturista de datos para una compañía gringa en Cd. Juárez), pero no estoy hablando solo de captura bruta, sino de análisis y transformación... todo de manera remota... en todas las industrias (¡hasta las de la comida rápida no manches!)

Y así como pasó con la manufactura, donde comenzamos con trabajo de bajo nivel hasta que fuimos agarrando expertise, pasará lo mismo con este tipo de outsourcing, por lo que tenemos que entrarle lo más pronto posible.

Esto representa unas oportunidades MUY interesantes para nuestro país, sin embargo ¿estamos listos? ¿Contamos con la infaestructura educativa y de telecomunicaciones para participar? No estoy convencido.

¿Tenemos los elementos culturales necesarios? Acá en el norte quizá, por que estamos agringados (lo cual no es necesariamente bueno). ¿Y el resto del país? ¡Hay mucho que podemos aprender de los "japoneses de la TI"! (osea los hindúes y los chinos)

En la era donde los individuos ahora compiten globalmente ¿qué hay de los millones de mexicanos que están económicamente rezagados y sin educación? ¿Cómo competirán?

Maldición, yo pensando en todas estas tarugadas y solo es el primer capítulo...